Cultura generacional y éxito

Autor: | Categorías: Motivación| 0 Comentarios

gay-power5_20120628033347

Recientemente  asistí a una conferencia del Dr. Luis Tovar en un Hotel capitalino, este evento fue organizado por el Dr. Amílcar Kraudy, Apóstol del Ministerio Buraca pero no te equivoques, este no es un artículo cristiano, ni nada por el estilo, menciono el evento al que asistí ya que una frase en particular me llamo poderosamente la atención, el Dr. Luis Tovar mencionó, basado en la biblia por supuesto, que el éxito de la cultura japonesa y los chinos no ha sido su alto coeficiente intelectual, claro que ayuda pero no es la clave, la clave del éxito de estas culturas y de otras culturas de la antigüedad ha sido la “Cultura Generacional”, es decir, trabajas hoy, trabajas muy duro, haces tú mayor esfuerzo, pero al final no eres tú el que logra cosechar los mejores frutos, sino tus hijos y los hijos de sus hijos.

Generalmente nos esforzamos para tener un buen negocio, ya sea una tienda de ropa, tienda de  venta de computadoras, tienda de libros, venta de carros, o bien un negocio en internet desde el que ofrezcas servicios como Diseño web, hospedaje web, posicionamiento en buscadores, etc., pero cuando no logramos conseguir nuestras metas nos frustramos y recurrimos a acciones como trabajar para otra persona, luego con un poco de capital nos aferramos nuevamente a nuestra idea de un negocio, fallamos, volvemos a buscar trabajo, volvemos a seguir nuestro objetivo, las cosas no salen como lo planeas y aquí tienes dos opciones: 1) Buscar trabajo nuevamente y seguir el ciclo o acomodarte a este trabajo y abandonar tu sueño de un negocio o 2) Aferrarte firmemente a tu sueño no buscar trabajo a menos que sea como Consultor, y seguir adelante.

Si optas por la primera opción no es malo, el único problema es ¿qué les podrás ofrecer en un futuro no muy lejano a tus hijos?, les vas a servir de espejo y se verán a ellos mismos trabajando para otra persona y por consiguiente dejar que otros sean los que aprovechen al máximo el potencial que tu hijo trae por naturaleza.

Hay un principio fundamental en esta vida y es que desde el momento en que nacemos todos nacemos con un don, puede ser un don artístico, o un don intelectual, o un don matemático, o un don como escultor, sin importar cuál sea tu don lo importante es saberlo identificar a tiempo, no creas  que las personas que hacen millones de dólares o euros lo hacen porque son muy inteligentes, nada de eso, lo que pasa es que descubrieron su don y trabajaron basados en su don, así las cosas les resultaron más fáciles, así que enfócate en lo que eres bueno, no necesariamente en lo que te gusta, ya que nuestro don no tiene nada que ver con las cosas que nos gusten sino que debemos hacer un esfuerzo para que nos guste trabajar con nuestro don, ese es el truco.

Por ejemplo, puedes ser muy bueno como vendedor, pero te enfocas en las técnicas que has aprendido a lo largo de tu carrera como vendedor, de repente no logras vender nada y ¿qué haces?, buscas como “invertir” en tu capacitación personal porque sientes que las técnicas que dominabas ya no surten el efecto que surtían, o que las técnicas que utilizan ya no se aplican a la realidad del mercado.

Inviertes en tu capacitación, asistes a X cantidad de seminarios y te das cuenta que lo que los seminaristas te están diciendo tú ya lo dominas, entonces piensas: “es lo mismo que he hecho y que estoy haciendo, ¿Por qué a ellos les funciona, cual es la clave, cual es el truco?”, ni clave, ni truco. Por causa de tu mal desempeño como vendedor te despiden y tu jefe se encarga de mal informar y dar malas referencias de tu desempeño como vendedor, así que no consigues trabajo como vendedor ni para vender agua helada en el desierto, te frustras y decides probar otra cosa, decides aventurarte en la imprenta porque tu cuñado tiene una imprenta, y aunque el salario no es lo máximo al menos tienes un trabajo y un salario que te da de comer.

Al cabo de 3 años trabajando con tu cuñado al imprenta del quiebra y quedas sin empleo, pero ya no puedes intentar vender porque no es lo tuyo, ahora tienes un oficio nuevo, sabes cómo trabajar con la imprenta, sabes todo lo necesario sobre los tonos, mesclas de colores, tipos de papel, etc., así que buscas trabajo en otra imprenta donde laboras 1 año antes de reunir el dinero para comprar tu propia imprenta, realizas el papeleo y registras tu negocio propio, ahora eres dueño de tu tiempo con un negocio prospero, logras tu objetivo consigues tu seguridad financiera y por ende la estabilidad financiera para tu esposa y familia, al menos ya tus hijos no van a pasar hambre, puedes enviarlos a estudiar y prepararse para un oficio, con la seguridad que no pasaran las mismas dificultades que tu tuviste.

Probablemente no sea tu caso, pero intenta identificarte con el personaje, muchas veces estamos haciendo lo que nos gusta, pero hay algo en lo que somos buenos y no nos gusta hacerlo porque resulta o muy fácil o muy difícil, entiende algo, si es muy fácil es porque eres nato en este asunto, si te resulta difícil y lo intentas veras como es difícil en apariencia, sea cual sea el oficio que decidas intentar, al inicio será difícil pero con el paso del tiempo, por cierto que si es tu don será poco tiempo, te darás cuenta que prácticamente eres una eminencia en el campo y no importa cuán difícil este la situación financiera mundial ni cuanta competencia tengas en el mercado, la  gente te preferirá porque eres el mejor, probablemente te conviertas en el más caro de tu sector, pero aun así la gente preferirá pagarte a ti que pagarle a un recién iniciado en el oficio.

Debes tener algo en cuenta, cuando fijes tu meta y descifres cuál es tu don piensa en los tuyos, piensa en tus hijos, piensa en cómo quieres que tus hijos pasen su enseñanza en este mundo, quieres que ellos padezcan las mismas vicisitudes que tu o quieres que ellos tengan un modo de vida más fácil que el tuyo.

Los frutos de tu trabajo en el presente determinaran el modo de vida futuro para tus hijos.

Si aún no has querido entender lo de la cultura Generacional déjame ponértelo con un ejemplo más sencillo:

Si trabajas en tu objetivo desde temprano y logras montar un negocio, que genera un modo de vida estable suficiente para comer bien, pagar la universidad de tus hijos y tus vacaciones; cuando tus hijos salgan de la universidad a la edad de 18 años los pones a trabajar en tu empresa para que conozcan el oficio, no en un cargo gerencial sino en uno que los enseñe el oficio y el manejo de la empresa desde lo más básico, cuando tus hijos cumplan 40 años estos hombres o mujeres ya serán millonarios y los hijos de tus hijos nacerán en cuna de oro.

Cuantas veces has visto en la calle a adolescentes que manejan autos lujosos, se dan la gran vida en restaurantes caros, pasan sus vacaciones en hoteles 5 estrellas y viajan en primera clase, cuando los ves te dices, niñito de mama y papa, no le cuesta nada todo lo tiene fácil, claro que sí! Ellos lo tienen fácil porque sus padres o abuelos trabajaron para que ellos tengan ese nivel de vida, ya depende de ellos mantener ese nivel de vida.

Así que manos a la obra hay que trabajar para que nuestros descendientes tengan mejores cosas que nosotros.

Pero primero debes encontrar tu don, enfócate en las cosas que eres bueno y que generalmente no te gusta hacer, luego fíjate un objetivo y persíguelo no lo hagas por ti, hazlo por tus hijos.


¿Y tú qué opinas?

Monetizando

Monetizando.Net es un blog que habla de educación financiera, motivación al éxito, cómo convertir ideas en hechos y dinero, marketing digital, estrategias de publicidad, mercadeo en línea, además de noticias y opiniones del acontecer diario.

Manténte en Contacto

Síguenos en Facebook